martes, 8 de junio de 2010

Ciudadanía acoge a los más pequeños


Unos 18.000 alumnos de 10 y 11 años cursarán la materia en las Islas

Saray Encinoso. Santa Cruz de Tenerife [ 27-08-2009 ] Diario de Avisos


Cuando apareció, nadie podía imaginar que se convertiría en un arma arrojadiza capaz de polarizar, aún más, este país.Sin embargo,Educación para la Ciudadanía logró politizar la enseñanza hasta extremos impensables. Obispos, padres y partidos políticos se atrincheraron en sus posturas: muchos estaban convencidos de que en las aulas se escondía un adoctrinamiento propio de antaño y otros se consideraban redentores sociales.


Los tribunales tuvieron que hacer su papel y la asignatura empezó a impartirse. La normalidad, en cambio, no se instauró así. Este curso, los alumnos de Primaria cursarán la asignatura por primera vez. Pequeñas personas de 10 y 11 años recibirán lecciones sobre derechos humanos, diversidad, pluralidad, religión y ética. En Canarias, esto afectará a cerca de 18.000 niños, que aprenderán los valores que promulga la asignatura. Todo ello mientras la sociedad que en su día se pronunció contraria al aterrizaje de esta materia en los currículos ha vuelto a manifestar su malestar. ¿Los niños de 10 años tienen la madurez suficiente para entender lo que esconden las páginas de los manuales? Los promotores de estos contenidos, sin embargo, lo que se preguntan es si en este curso lectivo también intoxicarán la actualidad las denuncias y el absentismo escolar derivado de esta oposición.


Esta asignatura lleva años estancada en los currículos de muchos países europeos. En España, las horas que se dediquen a estos aprendizajes pretenden suplir las carencias de cultura democrática que corroen a muchas generaciones. Al mismo tiempo, la paz, la solidaridad, la sexualidad se adentrarán en las aulas. Los objetores de conciencia, no obstante, no piensan lo mismo y, en más de una ocasión, han instado a la Inspección Educativa de cada comunidad autónoma a actuar en consecuencia.


El problema de todo ello es que muchas comunidades autónomas han actuado según las directrices de la administración de turno. En el Archipiélago, donde el PP y CC comparten la gestión, Educación para la Ciudadanía engendró poco más de 100 reclamaciones. Pero más allá de estas disconformidades, la Consejería de Educación acató las directrices estatales porque, como dijo una vez su titular, Milagros Luis Brito, "se trata de una ley" y, por ende, afecta a todo el territorio español. Su cumplimiento, en cambio, no evita que germinen pensamientos unilaterales y que la educación siga siendo víctima de la política.


"Hay que darla con precaución pero el sol no se tapa con un dedo"

Educación para la Ciudadanía llega a las clases de Primaria con la promesa de suscitar más controversias. Sin embargo, en Canarias no parece que vaya a causar más revuelo que cuando la materia se instauró en Secundaria el año pasado. En opinión de Pura Toste, presidenta de la Federación Insular de Tenerife de las Asociaciones de Padres y Alumnos (Fitapa), no se esperan complicaciones. "No hay manifestaciones en contra" de la materia. "A finales de junio nos reunimos con los padres para hablar del asunto y, en general, todo el mundo se mostró de acuerdo". No obstante, Toste sí precisó que "hay que impartirla con precaución", pero siempre sabiendo que "el sol no se puede tapar con un dedo". La realidad se puede observar cada día "en medios de comunicación como la televisión" y "es mejor que los niños conozcan lo que sucede a su alrededor por los profesores o los padres y no por ahí", resumió la presidenta de Fitapa.